Strona główna Kultura i zwyczaje 11 de noviembre: el Día de San Martín (nivel avanzado)

    11 de noviembre: el Día de San Martín (nivel avanzado)

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    El porqué de que a todo cerdo le llegue su San Martín o porqué el destino es inevitable

    El día 11 de noviembre es la festividad de San Martín de Tours, patrono de Hungría, Francia y de muchos otros lugares en todo el mundo. Es una de las fiestas más importantes de Asturias, en el norte de España. Este santo es, además, el patrono de los soldados. En España, a propósito del santo, se usa una frase hecha muy habitual que lo tiene como protagonista: a todo cerdo le llega su San Martín  o  a cada cerdo le llega su San Martín. Pero en este contexto no ha de entenderse cerdo como un insulto, sino que de veras estamos hablando de puercos, el tan ilustre animal del que siempre se dice que todo se aprovecha.

    ¿Y  por qué es el santo de Tours el protagonista de este dicho? A pesar de soldado, hombre de espada, señor de guerras y jinete, no era San Martín matador de cerdos, ni matarife ni carnicero. De hecho era un buen tipo, un hombre piadoso, que en el invierno de 337, estando en Amiens dio la mitad de su capa a un mendigo que estaba a punto de morir de frío. Este gesto mereció ser premiado y la noche siguiente, Jesucristo se le apareció para agradecerle su altruista acción.

    Eso nos cuenta su leyenda, pero coincide su festividad dentro del calendario con la época de la matanza, así que lo de los cochinos llegó después, cuando al asignarle un día en el santoral, cayó la cosa cerca de cuando se celebran las matanzas antes de que llegue el invierno.

    Parece ser que en la actualidad, cuando algunos creen que las longanizas o las piezas de lomo nacen en las estanterías del supermercado, decir la palabra cerdo es sólo insultar, por ello, apuntan desde el Refranero multilingüe del Centro Virtual Cervantes que: En la actualidad, se está imponiendo la forma «A cada uno le llega su San Martín» , pues, como un número importante de hablantes desconoce el referente cultural de este refrán (la matanza), considera un insulto la forma con «cerdo» o «puerco». Aquí vemos cómo el desconocimiento de las fechas, otrora fundamentales del calendario, en nuestra vida moderna provoca monstruos o más bien produce ofensa en los ignorantes.

    Para el Refranero Multilingüe del Centro Virtual Cervantes, la miga de este refrán va más allá, y habla sobre «castigo y destino»: indica que no puede quedar impune el comportamiento del malvado, pues, antes o después, quien ha obrado mal recibe su merecido. Dice El Quijote: «Su San Martín se le llegará como a cada puerco» (El Quijote, II 62), y es de aquí de dónde sacamos esa idea de destino insalvable, de destino al que no se puede burlar, esa idea de suceso funesto que acaecerá aunque no deseemos que pase. Y también se emplea cuando se quiere decir que todas las rachas buenas acaban finalizando en algún momento.

    Si aún después de esta explicación a alguien no le queda clara la idea, le recomiendo que haga un ejercicio de imaginación: dejemos a los sacrificados cerdos y al desprendido santo a un lado y cambiemos a los protagonistas. ¿Qué tal a todo Napoleón le llega su Waterloo, o a todo Nixon le llega su Watergate? Seguro que de esta manera el mensaje es más sencillo de comprender y me apuesto un bocadillo de chorizo a que a ti, lector, se te ocurren infinidad de ejemplos más. A todos, no importa quiénes seamos ni qué posición tengamos en la vida, siempre nos acaba llegando nuestra hora…

    Curiosidades sobre el santo:

    • ¿Sabías que San Martín nació en Hungría en el año 316?
    • Fue nombrado Caballero a la edad de 15 años.
    • Dicen los textos que en Amiens (al norte de Francia), en pleno invierno del año 337, San Martín vio a un mendigo que pasaba frío y le dio parte de su capa. Resultó que el mendigo era Dios y al día siguiente se le apareció vistiendo la capa que le había dado. De allí que lo hicieran santo.
    • Se bautizó en Poitiers (Francia) y se unió a los discípulos de San Hilario en el año 356.
    • Murió en Candes (Francia), ahora llamado Candes-Saint-Martin en el año 397.